El hospital Arnau de Vilanova , gracias al generador de emergencia, vuelve a tener luz.
Hay algunas luces parpadean por la subida repentina de tensión. Las caras angustiadas se escudriñan unas a otras. En medio de la sala de visitas comienza una pelea entre dos mujeres. Una mujer gitana ha cogido in fraganti a una enfermera del hospital con las manos dentro de su bolso. Después del primer shock , la mujer robada ataca con ferocidad a la cleptómana . En cuanto llega el guarda jurado retiene y reduce a la gitana poniéndola boca abajo contra el suelo y esposada. Los seguratas ayudan a la enfermera a que se recupere y la alejan de la mujer gitana que esta fuera de si misma.
La mujer gitana no para de insultar y amenazar de muerte a la enfermera ladrona.
Con una actuación demasiado contundente la seguridad del hospital se llevan a empujones a la detenida hacia la sala de detención . Ella no para de decirles que la ladrona es la enfermera. No la creen , por supuesto. La enfermera pone cara de susto , con toda la intención del mundo, se abraza a un guarda próximo. Inmediatamente el guarda les grita , a sus compañeros que se lleven a la gitana de allí.
La mujer gitana se da cuenta de la situación . No la van a creer . Se siente frustrada . Deja de protestar y se deja arrastrar hacia la sala de detención.
Entran en la sala de espera del Arnau ,el marido y varios familiares de la detenida. Ante la escena los guardias reaccionan poniéndose en guardia con las manos en las porras. Los familia acude al rescate de la mujer que por fin se ve respaldada y reanuda los improperios contra la enfermera choriza.
Hay insultos , empujones y muy poca mano izquierda .
Los guardas han hecho un curso homologado . La contrata que se encarga de la seguridad del hospital , ganó la adjudicación , proponiendo unos presupuestos baratos para el hospital. Eso se consigue contratando personal de seguridad con un cursillo muy básico y no con la contratación de personal de seguridad diplomado. Los cursos para evaluar situaciones de tensión son de carácter teórico y con poco contenido .Por eso en ese momento todo se precipita.
El mayor de los guardas desenfunda la porra . Amenaza a los familiares y les chilla. En cualquier momento estallará la violencia como un polvorín.
Una delgada mano blanquecina , pero firme, sujeta el brazo del segurata de la porra. Este se gira amenazante a por quién le ha evitado utilizar la porra .
Carla , desfallecida y con el brazo sangrando , es una imagen turbadora para todo el mundo. Anuncia y explica , con voz firme, a todos los presentes que la culpable de toda la situación es la enfermera , que ha permanecido en silencio y escudriñando la situación detrás de un guarda.
Los guardas no acaban de creerse el relato de Carla . Hasta que un hombre mayor respalda la versión de Carla. Los guardas cambian de posición . Ahora se dirigen a proteger a la enfermera de los familiares de la mujer gitana , que le dicen de todo menos guapa.
Las amigas de Carla , que estaban cerca de los chicos que las llevaron al hospital , ya no están. Habrán decidido no arruinarse la noche de fin de año. Carla tiembla por el esfuerzo realizado . Tiene el brazo con un gran herida , debajo de las vendas . Desfallece y mueve la cabeza para recuperarse del mareo. El dolor le sobreviene . No había prestado atención a la herida pero ahora la contempla intrigada . Recuerda la cara desencajada del vagamundo y le sobrevienen arcadas. Hay un olor rezumante que supura de la herida. Como a queso.
Todo el hospital es un intercambio de idas y venidas .Médicos, enfermeras y algunos celadores. La gente reclama la atención de los sanitarios hacía las diversas dolencias que sufren . Los sanitarios se excusan y prosiguen en su frenética hiperactividad. Casi ninguna diferencia respecto a un día normal en urgencias en el Arnau.
Hay una mujer que con voz autoritaria , situada en la entrada de los boxes ordena y manda con celeridad. Parece que todo el mundo la obedecen de mala gana , por la brusquedad de la mujer. El personal de urgencias , no todos, están acostumbrados al stress pero esto es demasiado.
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