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martes, 26 de abril de 2011

Otro punto de vista.


Carlos sabe que corre más rápido que al atontado de Nacho. De un salto felino se cuela en el gobierno militar. Gira la cabeza por ultima vez para ver como el policía le gana terreno a Nacho. Lo pillará a él. Carlos lleva toda la farlopa encima . Nacho por mucho que proteste y le incrimine no podrá probar nada.
Se dirige hacia lo que parece una entrada. Las únicas luces que le dan algo de visión son las sirenas de la policía y el alumbrado del coche parado en medio de la calle.
La puerta del edificio esta abierta . Es una entrada de cristal grande con soportes metálicos. Más allá del umbral no se ve un carajo. Pilla el móvil y intenta iluminar algo en aquella estancia, pero es infructuoso . Saca el mechero que lleva en el bolsillo y se interna para el pasillo que se abre por la derecha . Llega a una enorme sala de despachos con enormes ventanales que reciben algo de luz del exterior. Tiene suficiente claridad para ver un pasillo entre los abandonados despachos y al fondo de la sala lo que parece un ascensor. Con más intuición que visión y casi a tientas, procurando no tirar nada que revele por donde ha pasado, avanza a la puerta del ascensor . El ascensor no funciona , por supuesto , pero tenía que probarlo.
A los lados tiene sendos pasillos que se pierden en la oscuridad. Vuelve a encender el mechero y consigue ver unas escaleras por el pasillo de la izquierda que suben hacia el primer piso . Y lo más impactante es que en las escaleras parece haber unas tenues luces de emergencia.
Apaga el mechero, que ya le estaba quemando el dedo y se acerca a las escaleras ascendentes palpando la pared hasta que llega a la barandilla. Peldaño a peldaño se encamina hacia el piso superior. Pero en el primer rellano se detiene en seco. En medio del más absoluto silencio ha escuchado entrar a alguien en el edificio y supone que será el policía que viene a por él. Esta inmóvil y en alerta por si oye cualquier ruido cerca de él. Pero no es así . Sigue subiendo las escaleras hasta llegar al primer piso. En el primer piso hay más luces de emergencia ,algunas parpadean como si les faltase potencia. Algún generador de emergencia debe abastecer de electricidad en caso de caída del tendido. Pero como el gobierno militar lleva tiempo abandonado la instalación eléctrica estará maltrecha.
En esta planta del edificio hay más despachos . Algunos tienen las puertas abiertas de par en par. Otros en cambio están cerrados .Al salir de las escaleras se encuentra con tres pasillos más . Delante suyo tiene el pasillo que pasa entre los despachos. Otro pasillo a la izquierda y un tercer pasillo con una puerta de cristal que cierra el acceso. Como tiene la puerta cerca intenta abrirla , pero resulta en vano por que esta cerrada. Así que recorre el pasillo de los despachos y decide entrar en uno que esta abierto para asomarse por la ventana para ver que esta sucediendo en el patio del gobierno militar.
A primera vista ve el coche patrulla con varias figuras cerca de las luces. Intuye que son tres chicas. Será la policía con algunas de las chicas que iban en el coche. De Nacho y del policía ni rastro . Lo que le hace pensar que Nacho esta detenido en el coche patrulla y que el policía está por abajo buscándole . Opta por quedarse quieto y esperar a los acontecimientos. Pero algo en el patio le desconcierta.
Hay poca luz pero parece una persona envuelta en una manta o algo así. Se mueve lentamente pero con paso firme . Se dirige hacia la puerta de entrada.
Quién es ese? – se pregunta Carlos.
Bum .
Un disparo que resuena como un trueno dentro del silencio. Carlos no solo lo ha oído , casi lo ha notado. Han sonado un disparo como un cañon en el piso de arriba . Retumba por todo el edificio .
Acto seguido unos pasos apresurados de varias personas. Que bajan por las escaleras, por las que Carlos ha subido . Los pasos son rápidos y parece que alguna de esas personas tira algún objeto metálico en su carrera.
Bum, bum , bum .
Otros tres disparos pero estos provienen del piso de abajo . Resuenan como en el eco de un valle. Esto provoca que las personas que corrían se detengan . Como Carlos deben estar expectantes a todos los ruidos que se están oyendo . Carlos esta desconcertado, entró en el gobierno militar huyendo de un policía para que no le pillase nada de lo que llevaba encima , pero ahora esta metido en algo más serio.
Unos segundos de silencio absoluto cortan hasta la respiración después de los desconcertantes disparos. Todas las personas que están en el gobierno militar permanecen con los ojos mirando hacia abajo y con la cabeza ligeramente ladeada para captar el mínimo movimiento . Eso sí cada uno de ellos tiene intenciones diferentes.
Un walkie talkie rompe el silencio. Carlos no consigue entender nada de lo que han dicho por el walkie talkie pero sabe que es del policía seguro.
Los personas que iban escaleras abajo rectifican su dirección y ahora corren por el pasillo que pasa entre los despachos. Carlos se esconde detrás de la puerta del despacho , en el que está , y por el espacio que deja la puerta con el marco identifica a un grupo de tres personas, dos hombres y una mujer , que corren a toda prisa.
La mujer espolea a los dos hombre chillándoles:
-Espabilad cabrones ,!!que esta aquí!!.-

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