Un olor hediondo sobreviene . La puerta esta llena de hierro oxidado por la humedad. Tiene el verdoso musgo y el color arena oxido que se le expande desde las esquinas. Apoyado en la mohosa pared, Amián abre la puerta con un apertura de puerta de seguridad de emergencia. Es una barra horizontal y apoyar el peso del brazo es suficiente para que se abra.
La oscuridad que se avecina por el umbral de la puerta tiene pinta de ser muy profunda. Las llamas de crepitan a través del fuego de la habitación aún iluminan algo, pero contra ese manto negro poca cosa se puede hacer. No obstante se adivina un pasillo por delante que parece no tener fin. Escucha en silencio , inclinado levemente la cabeza , aguanta la respiración para detectar cualquier sonido por mínimo que sea. Piensa en cerrar los ojos para oír mejor, pero no se atreve. Da dos saltos para girarse 180 grados y encaminarse hacia la hoguera . Hay unas ramas deformadas con fuego en las puntas . Coge una de ellas con la mano derecha y con la izquierda se apoya en la pared . El brazo que sustenta la antorcha se adelanta al cuerpo instintivamente. Hay un pasadizo con un pequeño canal de agua putrefacta en el centro . En cuanto sale de su estancia el apestoso olor da cuenta a su nariz .
Va a ser muy costoso caminar a la pata coja por aquí. El terreno es resbaladizo y la acera de el canal tendrá unos treinta centímetros de anchura . Pero aún así Amián no va a quedarse esperando en esa horrible sala. Aún menos esperando a que vuelva quien le haya cortado su pie .
Le cuesta respirar , no tanto por el cargado ambiente sino por la espesa bruma de humedad. Al salir de la habitación percibe una ola de calor intensa en forma de vapor.
Joder- estamos en enero , no es normal esta calor. Aunque bien pensado , que él este en ese lugar tampoco es del todo normal.
El pasillo tendrá unos veinte y cinco metros y la única luz que esta presente es la de su antorcha casera , que aunque confía en ella duda de su longevidad. Al primer jirón de aire se apagará .
Camina todo lo silencioso que puede . Todavía repiquetean en su mente los ruidos que oyó antes de perder el conocimiento y el pie.
Falta poco para llegar al final del pasillo cuando algo de viento le sorprende . Ha sido tan solo una ráfaga de aire pero le aliviado mucho del vapor ambiental , que comienza a ser insoportable.
Alcanza la esquina del final de pasillo con la mano que no lleva la antorcha y en su mano se entremezclan diferentes líquenes que hay adheridos en la pared. El pasillo que se avecina a mano izquierda es más corto pero con la misma estructura eso si. Pero lo que más esperanza a Amián es que en diez metros por ese pasillo se ve una sala con luz.
Ver luz primero lo esperanza . Pero de inmediato le aterroriza. Quien la haya bajado a este sitio estará en esa sala y por lo que le han hecho no tienen mucha compasión que digamos.
No sabe que hacer .
Se da un minuto para reflexionar que hacer y hacer las tiradas oportunas para decidir que hacer. Lo primero que decide intentar es escuchar atentamente para ver si puede discernir alguna cosa. Pero es infructuoso , no oye nada de nada, salvo su propio corazón desbocado y su respiración jadeosa. Ahora se da cuenta que esta respirando muy fuerte. De la sala que se vislumbra solo ve una pared al fondo y un suelo embaldosado. El canal de desagüe desaparece debajo del suelo de la sala.
Con un arranque de coraje se decide adelantar unos pasos para ver la totalidad de la sala . Se detiene bruscamente cuando de la sala aparece un hombre de alta estatura que se espanta casi tanto como Amián .
Están los dos petrificados , parece en duelo en Ok corral . Nadie mueve un músculo , la adrenalina fluye por los cuerpos de los dos hombres. Al final ese ser en el umbral habla en Inglés retorcido . Amián aún estupefacto , solo a podido entender la pregunta del hombre . Preguntaba a Amián si estaba bien.
Desconcertado Amián le responde un NO rotundo y rabioso. El hombre parece reaccionar y decide acercarse a el chico para ayudarlo. Amián no sabe que hacer pero se queda quieto con la antorcha bien asida para golpear al hombre , que se acerca con las manos enseñando las palmas y moviendolas poco a poco para calmar a Amián.
El hombre cuando llega hasta el chico se da cuenta de el hecho del pie y resopla. Acaba de encontrar en las alcantarillas de LLeida a un chico , con un pie cortado , portando una antorcha en medio de la noche de fin de año. Nada normal ni rutinario, se dice a sí mismo.
Do you speak english?- le pregunta el hombre , en un inglés rudimentario.
Amián le responde que “ yes “ , pero intuye que este es no es ingles. Por tanto le pregunta en castellano si es de Español.
El hombre saliendo de su asombro y claramente entristecido le responde en castellano.
- Disculpa chico pero esta noche esperaba a otra persona y esta hablaría en inglés.
Me llamo Rafael Segura . El hombre , a la luz de la sala, adquiría un aspecto imponente . Debia medir más de metro noventa y pesar más allá de los cien kilos. Ahora descansa y bebe algo para espabilarte y luego hablaremos. Yo mientras descansas pediré ayuda.
Amián le asaltan miles de preguntas , pero solo rompe a llorar y abraza a esa persona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario