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miércoles, 27 de abril de 2011
Una vieja herida
martes, 26 de abril de 2011
Otro punto de vista.
lunes, 25 de abril de 2011
Seu Vella
sábado, 23 de abril de 2011
Una situación injusta
El hospital Arnau de Vilanova , gracias al generador de emergencia, vuelve a tener luz.
Hay algunas luces parpadean por la subida repentina de tensión. Las caras angustiadas se escudriñan unas a otras. En medio de la sala de visitas comienza una pelea entre dos mujeres. Una mujer gitana ha cogido in fraganti a una enfermera del hospital con las manos dentro de su bolso. Después del primer shock , la mujer robada ataca con ferocidad a la cleptómana . En cuanto llega el guarda jurado retiene y reduce a la gitana poniéndola boca abajo contra el suelo y esposada. Los seguratas ayudan a la enfermera a que se recupere y la alejan de la mujer gitana que esta fuera de si misma.
La mujer gitana no para de insultar y amenazar de muerte a la enfermera ladrona.
Con una actuación demasiado contundente la seguridad del hospital se llevan a empujones a la detenida hacia la sala de detención . Ella no para de decirles que la ladrona es la enfermera. No la creen , por supuesto. La enfermera pone cara de susto , con toda la intención del mundo, se abraza a un guarda próximo. Inmediatamente el guarda les grita , a sus compañeros que se lleven a la gitana de allí.
La mujer gitana se da cuenta de la situación . No la van a creer . Se siente frustrada . Deja de protestar y se deja arrastrar hacia la sala de detención.
Entran en la sala de espera del Arnau ,el marido y varios familiares de la detenida. Ante la escena los guardias reaccionan poniéndose en guardia con las manos en las porras. Los familia acude al rescate de la mujer que por fin se ve respaldada y reanuda los improperios contra la enfermera choriza.
Hay insultos , empujones y muy poca mano izquierda .
Los guardas han hecho un curso homologado . La contrata que se encarga de la seguridad del hospital , ganó la adjudicación , proponiendo unos presupuestos baratos para el hospital. Eso se consigue contratando personal de seguridad con un cursillo muy básico y no con la contratación de personal de seguridad diplomado. Los cursos para evaluar situaciones de tensión son de carácter teórico y con poco contenido .Por eso en ese momento todo se precipita.
El mayor de los guardas desenfunda la porra . Amenaza a los familiares y les chilla. En cualquier momento estallará la violencia como un polvorín.
Una delgada mano blanquecina , pero firme, sujeta el brazo del segurata de la porra. Este se gira amenazante a por quién le ha evitado utilizar la porra .
Carla , desfallecida y con el brazo sangrando , es una imagen turbadora para todo el mundo. Anuncia y explica , con voz firme, a todos los presentes que la culpable de toda la situación es la enfermera , que ha permanecido en silencio y escudriñando la situación detrás de un guarda.
Los guardas no acaban de creerse el relato de Carla . Hasta que un hombre mayor respalda la versión de Carla. Los guardas cambian de posición . Ahora se dirigen a proteger a la enfermera de los familiares de la mujer gitana , que le dicen de todo menos guapa.
Las amigas de Carla , que estaban cerca de los chicos que las llevaron al hospital , ya no están. Habrán decidido no arruinarse la noche de fin de año. Carla tiembla por el esfuerzo realizado . Tiene el brazo con un gran herida , debajo de las vendas . Desfallece y mueve la cabeza para recuperarse del mareo. El dolor le sobreviene . No había prestado atención a la herida pero ahora la contempla intrigada . Recuerda la cara desencajada del vagamundo y le sobrevienen arcadas. Hay un olor rezumante que supura de la herida. Como a queso.
Todo el hospital es un intercambio de idas y venidas .Médicos, enfermeras y algunos celadores. La gente reclama la atención de los sanitarios hacía las diversas dolencias que sufren . Los sanitarios se excusan y prosiguen en su frenética hiperactividad. Casi ninguna diferencia respecto a un día normal en urgencias en el Arnau.
Hay una mujer que con voz autoritaria , situada en la entrada de los boxes ordena y manda con celeridad. Parece que todo el mundo la obedecen de mala gana , por la brusquedad de la mujer. El personal de urgencias , no todos, están acostumbrados al stress pero esto es demasiado.
jueves, 21 de abril de 2011
Palpar la oscuridad
Un olor hediondo sobreviene . La puerta esta llena de hierro oxidado por la humedad. Tiene el verdoso musgo y el color arena oxido que se le expande desde las esquinas. Apoyado en la mohosa pared, Amián abre la puerta con un apertura de puerta de seguridad de emergencia. Es una barra horizontal y apoyar el peso del brazo es suficiente para que se abra.
La oscuridad que se avecina por el umbral de la puerta tiene pinta de ser muy profunda. Las llamas de crepitan a través del fuego de la habitación aún iluminan algo, pero contra ese manto negro poca cosa se puede hacer. No obstante se adivina un pasillo por delante que parece no tener fin. Escucha en silencio , inclinado levemente la cabeza , aguanta la respiración para detectar cualquier sonido por mínimo que sea. Piensa en cerrar los ojos para oír mejor, pero no se atreve. Da dos saltos para girarse 180 grados y encaminarse hacia la hoguera . Hay unas ramas deformadas con fuego en las puntas . Coge una de ellas con la mano derecha y con la izquierda se apoya en la pared . El brazo que sustenta la antorcha se adelanta al cuerpo instintivamente. Hay un pasadizo con un pequeño canal de agua putrefacta en el centro . En cuanto sale de su estancia el apestoso olor da cuenta a su nariz .
Va a ser muy costoso caminar a la pata coja por aquí. El terreno es resbaladizo y la acera de el canal tendrá unos treinta centímetros de anchura . Pero aún así Amián no va a quedarse esperando en esa horrible sala. Aún menos esperando a que vuelva quien le haya cortado su pie .
Le cuesta respirar , no tanto por el cargado ambiente sino por la espesa bruma de humedad. Al salir de la habitación percibe una ola de calor intensa en forma de vapor.
Joder- estamos en enero , no es normal esta calor. Aunque bien pensado , que él este en ese lugar tampoco es del todo normal.
El pasillo tendrá unos veinte y cinco metros y la única luz que esta presente es la de su antorcha casera , que aunque confía en ella duda de su longevidad. Al primer jirón de aire se apagará .
Camina todo lo silencioso que puede . Todavía repiquetean en su mente los ruidos que oyó antes de perder el conocimiento y el pie.
Falta poco para llegar al final del pasillo cuando algo de viento le sorprende . Ha sido tan solo una ráfaga de aire pero le aliviado mucho del vapor ambiental , que comienza a ser insoportable.
Alcanza la esquina del final de pasillo con la mano que no lleva la antorcha y en su mano se entremezclan diferentes líquenes que hay adheridos en la pared. El pasillo que se avecina a mano izquierda es más corto pero con la misma estructura eso si. Pero lo que más esperanza a Amián es que en diez metros por ese pasillo se ve una sala con luz.
Ver luz primero lo esperanza . Pero de inmediato le aterroriza. Quien la haya bajado a este sitio estará en esa sala y por lo que le han hecho no tienen mucha compasión que digamos.
No sabe que hacer .
Se da un minuto para reflexionar que hacer y hacer las tiradas oportunas para decidir que hacer. Lo primero que decide intentar es escuchar atentamente para ver si puede discernir alguna cosa. Pero es infructuoso , no oye nada de nada, salvo su propio corazón desbocado y su respiración jadeosa. Ahora se da cuenta que esta respirando muy fuerte. De la sala que se vislumbra solo ve una pared al fondo y un suelo embaldosado. El canal de desagüe desaparece debajo del suelo de la sala.
Con un arranque de coraje se decide adelantar unos pasos para ver la totalidad de la sala . Se detiene bruscamente cuando de la sala aparece un hombre de alta estatura que se espanta casi tanto como Amián .
Están los dos petrificados , parece en duelo en Ok corral . Nadie mueve un músculo , la adrenalina fluye por los cuerpos de los dos hombres. Al final ese ser en el umbral habla en Inglés retorcido . Amián aún estupefacto , solo a podido entender la pregunta del hombre . Preguntaba a Amián si estaba bien.
Desconcertado Amián le responde un NO rotundo y rabioso. El hombre parece reaccionar y decide acercarse a el chico para ayudarlo. Amián no sabe que hacer pero se queda quieto con la antorcha bien asida para golpear al hombre , que se acerca con las manos enseñando las palmas y moviendolas poco a poco para calmar a Amián.
El hombre cuando llega hasta el chico se da cuenta de el hecho del pie y resopla. Acaba de encontrar en las alcantarillas de LLeida a un chico , con un pie cortado , portando una antorcha en medio de la noche de fin de año. Nada normal ni rutinario, se dice a sí mismo.
Do you speak english?- le pregunta el hombre , en un inglés rudimentario.
Amián le responde que “ yes “ , pero intuye que este es no es ingles. Por tanto le pregunta en castellano si es de Español.
El hombre saliendo de su asombro y claramente entristecido le responde en castellano.
- Disculpa chico pero esta noche esperaba a otra persona y esta hablaría en inglés.
Me llamo Rafael Segura . El hombre , a la luz de la sala, adquiría un aspecto imponente . Debia medir más de metro noventa y pesar más allá de los cien kilos. Ahora descansa y bebe algo para espabilarte y luego hablaremos. Yo mientras descansas pediré ayuda.
Amián le asaltan miles de preguntas , pero solo rompe a llorar y abraza a esa persona.