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lunes, 11 de abril de 2011

Persecución


Diana , nerviosa, corre hacia el coche patrulla. Por un momento le tienta la escena de robar el coche policía y darse a la fuga. Siempre hay un buen final para todas las bandidas huidas , en las películas. Sonríe se vanagloria de su autocontrol y decide girar su acelerado rumbo hacia la oscuridad de un parking interno ubicado en un antiguo edificio de viviendas militares Las tinieblas acechan a Diana en cuanto entra en los portales que franquean la entrada del parking. La luz de la Luna da alguna imagen de los coches aparcados en forma de grandes sombras . Entre las sombras distingue unas escaleras que suben hacia la falda de la Seu Vella . Ahora que la mira se da cuenta de que la Seu vella tiene luz y en la montaña la levanta como el único foco de luz existente en todo su campo de visión. Casi como guiada por los pasos del destino se encamina hacia lo que parece su salvación.
Nacho sonríe juguetón corriendo a todo trapo delante del policía. Se da cuenta que corre más que Carlos y eso le gusta en sobremanera. El todopoderoso Carlos lo van a pillar con todo el paquete encima y él saldrá indemne.
Corren por Prat de la Riba en dirección a la Plaza Ricard Vinyes . Nacho esta alcanzando a Carlos cuando de repente con agilidad felina se encarama a la verja de hierro que tiene a su izquierda y con dos buenos saltos accede al recinto del gobierno militar en desuso. Nacho, esta ahora aterrorizado, mira hacia atrás y ve que el policía le gana terreno de modo que decide intentar el salto antes protagonizado por Carlos. Con el primer impulso se siente capaz de saltar la valla a la primera, pero no es así. En medio de la verja no hay ningún sitio donde apoyarse y el pie le resbala. Cae golpeándose los brazos por los codos y el antebrazo . Nacho coge fuerza con los doloridos brazos y intenta saltar para llegar la parte alta de la oxidada verja . Con fuerza inaudita alcanza su objetivo y comienza a tirar de su cuerpo hacia arriba. Pero algo lo frena en seco. El policía , ha llegado , lo coge de la pierna y tira de él hacia abajo. Del estirón que le da casi lo hace caer menos mal que el zapato de Nacho cede y cae , haciendo al policía soltar a Nacho. Nacho sin punto de apoyo busca , con los pies , un sitio donde coger fuerza para acabar de saltar. Pero lo único que llegan a encontrar es la cara del policía. Que trastabilla y se tambalea mareado , aun no siendo consciente de la coz que le acaban de propinar .Nacho aprovecha el tiempo muerto pedido por el entrenador de la suerte y entra en las instalaciones , no sin antes ver caer al policía sangrando abundamente por la nariz y la boca. Nacho esta atónito por el acto que acaba de cometer.
La sangre se le hiela. Para su frenética huida para observar con pavor una figura situada en la acera de Prat de la Riba a unos veinte metros. Es una persona que ha visto todos los actos que acaban de acontecer. Es una persona , eso si. Pero permanece inmóvil mirando fijamente a Nacho.
Una extraña sensación paraliza a Nacho. Le esta mirando, si , pero no siente ningún miedo hacia ella, sino que Nacho tiene la sensación que le esta aplaudiendo silenciosamente por lo que acababa de hacer . Quietas las dos figuras nocturnas se observan en un duelo en ok corral. A Nacho , todavía acelerado por la coca y por los hechos sucedidos, se le congela cada músculo , cada hueso de su cuerpo , más allá del miedo esta la culpabilidad. No puede apartar la vista . Esta atrapado por una atracción que le impide articular ni un músculo. Se siente relajado y lleno de curiosidad . Es una figura tan intrigante , tan melancólica que es difícil apartar al mirada.
Sacude su cabeza como una pandereta a ver que el policía se esta moviendo y salta hacia el interior del gobierno militar.

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