Tiene los sentidos algo mermados pero Carla siente como Aurora tira de ella con fuerza.
Casi están corriendo por los pasillos del Hospital en dirección a la antigua parte del hospital. Atraviesan varias salas de espera de color marrón y algunas consultas con médicos charlando en las puertas.
Aurora clava su agresiva mirada en las enfermeras que coquetean con algunos médicos ,en las puertas de sus consultas. Acaba de irse la luz del hospital y el servicio le cuesta ponerse en funcionamiento . A medida que Aurora aparece de las sombras de los pasillos, el personal sanitario palidece y entra en una actividad fingida que llega a ser esperpentica. Doctores que se interesan por los papeles que portan las enfermeras, enfermeras que se internan en las consultas con una rápida actitud servicial y celadores que saludan a Aurora .
Llegan a los ascensores . Hay cuatro ascensores , pero dos de los destinados al público están parados. De los dos ascensores que funcionan uno esta destinado para uso exclusivo del personal sanitario. Las dos mujeres entran en el ascensor destinado a personal sanitario y Aurora saca del bolsillo una llave . Es una llave larga y de color dorada.
Aurora introduce la llave en un llavín y acciona el mecanismo . A continuación el ascensor desciende unas tres plantas. Carla sabia que había plantas subterráneas , para hacer pruebas como los TAC o resonancias, pero tres plantas para abajo son muchas.
El recorrido es rápido . Llegan a su destino y las puertas de la cabina se abren.Ante Carla aparecen muchas personas con una actividad frenética . Todos llevan batas blancas pero tienen más pinta de científicos que de médicos. Esta en un laboratorio o eso intuye.
Cuando las puertas se han abierto todas las personas que están en el inferior piso del Hospital examinan a las dos mujeres. Cuando ven a Aurora retornan a su actividad. Da la impresión que a Aurora la conocen mucho.
Aurora le pide a Carla que la acompañe y se pierden en mar de mesas de laboratorio que parecen no tener fin . A primera vista habrá unas trescientas personas trabajando allá abajo. Carla se fija en los nombres cosidos en las batas y le sorprende encontrarse rangos militares, como Capitán Mendoza o Teniente Masip. Estos científicos son militares pero Carla ignora por completo que están haciendo allí.
Aurora se detiene delante de una puerta acristalada que da acceso a un sala de espera.
- Espérame aquí y por favor no salgas de la sala.- Aurora deja allí plantada a Carla y se va casi corriendo hacia la otra punta de la gran sala.
Carla esta sola y mira a su alrededor , decide sentarse en unas sillas de color azul que tienen pinta de cómodas. Hay revistas de lectura y hilo musical con canciones variadas, todo parece una sala de espera normal pero no lo es. Todas las paredes son acristaladas y la gente que pasa por el lado , la miran , cuchichean y le señalan la herida del brazo. Un hombre con el pelo canoso y de estatura elevada la esta observando detenidamente. La están examinando como un animal en un zoo.
Aurora surge de detrás de las personas que se comienzan a amontonar y habla directamente con el hombre del pelo canoso, que tiene pinta de mandar mucho allí. Aurora se enfrasca en una discusión con el hombre pero a pesar que ella tiene recio carácter el hombre solo ha dicho algo que la ha cortado en seco.
Dos militares ,estos si que van vestidos de verde militar, entran en la sala y le piden a Carla que venga con ellos. Carla esta asustada , no sabe que hacer y mira instintivamente a Aurora. Pero ya no está , se ha ido y los dos militares con pasmosa facilidad le han puesto unas esposas y se la llevan casi arrastras.
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